El déficit de lluvia

Las lluvias registradas hoy 8 de febrero en partes del área metropolitana de Miami son las más intensas en meses. El aeropuerto de Opa-Locka midió más lluvia esta tarde (1.79 pulgadas) que lo que cayó en Miami durante todo el mes de enero. Escuché a algunos compañeros de trabajo pidiendo en voz alta que lloviera en sus casas mientras miraban la imágen del radar Doppler 51.La realidad es que estas gotas no serán suficientes para aliviar la sequía. Y aunque suene como disco rayado, este tema de la escasez del agua se va a convertir en un serio problema mientras se prolongue la temporada seca.

Hay que recordar que las lluvias de la primavera suelen no llegar hasta la segunda mitad del mes de mayo. A veces se demoran hasta junio. Por lo tanto nos quedan varios meses con pocas posibilidades de ver lluvias significativas.Peor aún, los pronósticos a largo plazo pintan un panorama más seco que lo normal durante los meses de febrero, marzo y abril. O sea, históricamente estos son meses secos. El Centro de Predicciones Climáticas de la NOAA proyecta acumulados aún menores que lo poquito que se vería durante este periodo.

Esta es la imagen de este pronóstico:

Un importante factor del por qué ha estado tan seco es el conocido fenómeno de “La Niña”. La temperatura de la superficie del mar en el Oceano Pacífico ecuatorial está por debajo del normal. “La Niña”, actualmente caracterizada como fuerte o intensa, repercute en las circulaciones atmosféricas a nivel global. Debe persistir hasta la primavera.

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